Un poco de contexto…
Vivimos tiempos difíciles de comprender. La tecnología, el actual motor del desarrollo y la prosperidad de las sociedades post-industriales, avanza cada vez más rápido. La aparición de la red 2.0 y los medios de comunicación multimedia han roto las barreras espaciales y los preceptos de unidireccionalidad de la comunicación. La interactividad, el intercambio masivo de información e archivos en la red están a la orden del día. El uso habitual de las nuevas tecnologías como la telefonía móvil multimedia, los ordenadores de última generación o el propio Internet son un hábito diario totalmente estandarizado en nuestras sociedades.
Nos encontramos en
un momento cumbre del desarrollo humano. La información es poder y como tal hay que saber ser responsable al hacer uso o difusión de ella. La aparición de cualquier invención humana o bien la adopción de unas rutinas o tendencias sociales determinadas suele generar toda una serie de practicas positivas y evolutivas pero a la vez puede generar ciertas prácticas negativas o corrompidas.
Primero surgió el bullying o también llamado acoso escolar (forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado), una práctica muy polémica y que ha sido combatida de forma muy feroz desde el ámbito familiar y académicos. A pesar de los esfuerzos de la opinión pública por hacer frente a este problema, el bullying ha saltado a la red haciendo uso de las nuevas tecnologías y las redes sociales y dado lugar al nacimiento de lo que hoy conocemos por el nombre de Ciberbullying.
El Ciberbullying es por tanto una agresión psicológica, sostenida y repetida en el tiempo perpetrada por uno o varios individuos contra otros y para la que se utilizaran como herramientas las nuevas tecnologías (redes sociales, telefonía móvil…).
Incidencia y situación actual
¿Cuál es la situación actual del ciberbullying? ¿Es tan preocupante como parece? La realidad es que el fácil acceso a las nuevas tecnologías no hacen más que incentivarlo. Los agresores encuentran en Internet y en los teléfonos móviles la posibilidad de acosar en todo momento a sus víctimas.
Los últimos estudios demuestran que su incidencia va cada vez más en aumento entre los adolescentes. Los porcentajes de este ciberacoso son diferentes según el país pero, a la vez, muy alarmantes. Ya en Estados Unidos el ciberbullying ha crecido un 50% en los últimos cinco años: actualmente se calcula que más de la mitad de los jóvenes estadounidenses afirman haberse sentido acosados a través de la red. En Portugal, los últimos estudios muestran que un 16% de los jóvenes portugueses sufren ciberbullying.
Por lo que se refiere a España, las investigaciones están todavía demasiado estancadas. Uno de los últimos estudios fue realizado en 2010 entre 2.101 alumnos valencianos de entre 11 y 17 años. Los resultados del análisis dan que pensar y nos aproximan un poco a la realidad actual:
- Un 24,6% de los adolescentes han sido acosados por móvil en el último año
- Un 29% ha sido acosado por Internet en el último año
- Entre estos datos, los alumnos y alumnos de los dos primeros cursos de la ESO son los que más sufren este problema.
- Los casos de ciberbullying entre las chicas destacan por encima de los chicos, sobre todo por lo que se refiere a la violación de la intimidad o al envío de mensajes ofensivos o vulgares.
En general, este análisis es un importante avance y nos sirve para tomar conciencia de la gravedad del asunto. El ciberbullying es un tema de especial relevancia social y es importante darlo a conocer en estudios como este. La necesidad de dedicar más tiempo a las investigaciones de este tipo ayudará a prevenir este tipo de violencia y, por lo tanto, a disminuir el porcentaje creciente de casos. ¿No es motivo suficiente para actuar?
